Cáncer de hígado

Tabla de contenidos

El cáncer de hígado puede presentarse en diversos estadios para los cuales hay unas recomendaciones energéticas y nutricionales específicas. 

La consulta nutricional ayudará al paciente a alcanzar un estado nutricional óptimo de forma sencilla e individualizada, teniendo siempre en cuenta los gustos, cultura y preferencias personales.

Signos y síntomas del cáncer de hígado

La sintomatología suele presentarse en estadios avanzados de la enfermedad. Los principales signos o síntomas más característicos del cáncer de hígado son la ictericia, la hepatomegalia (aumento del tamaño del hígado), la esplenomegalia (aumento del tamaño del bazo), alteración en tamaño y visibilidad de las venas en el abdomen. Pero también se pueden encontrar otros síntomas inespecíficos como la anorexia, pérdida de peso sin causa aparente, cansancio o fatiga, náuseas y/o vómitos, saciedad precoz, confusión… 

Al ser síntomas no exclusivos de la enfermedad, si aparece alguno de estos síntomas es importante que acuda al médico para que realice el diagnóstico adecuado.

sintomas y signos del cancer de higado

Como ayuda la nutrición al cáncer de hígado

Hay diversas etapas o estadios en el cáncer de hígado (0-D) y en cada una de ellas, el paciente tendrá unas necesidades enérgeticas y nutricionales diferentes.

El tratamiento nutricional es fundamental para mantener un adecuado estado nutricional y composición corporal, prevenir o aliviar sintomatología derivada del propio tumor y/o de los tratamientos oncológicos y mejorar la calidad de vida.

Los hábitos de vida poco saludables es uno de los factores de riesgo para el cáncer de hígado (siendo el carcinoma la etapa final de la cirrosis). Esto nos anticipa la importancia que tendrá la alimentación y la mejora del estilo de vida cuando ya está desarrollado el cáncer.

Incidencia y factores de riesgo

Según el último informe publicado por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) en 2022 se estimó que el número de nuevos casos para este año será de 6.604, siendo más prevalente en hombres que en mujeres. 

En cuanto a factores de riesgo, el 60-80% de los cánceres de hígado están asociados a la cirrosis, que implica que las células hepáticas se dañan y son reemplazadas por tejido cicatricial. La infección por el virus de la hepatitis B y el de la hepatitis C pueden causar cirrosis favoreciendo el desarrollo de cáncer de hígado.

Por otro lado, existen factores de riesgo modificables como el consumo de alcohol, que es el más conocido y una de las principales causas de este tipo de cáncer. Otros de estos factores son la obesidad, el tabaquismo, la esteatosis hepática no alcohólica (EHNA) derivada de un estilo de vida poco saludable o una diabetes tipo 2 mal controlada y la contaminación con aflatoxinas, entre otras.

¿Qué pueden comer las personas con cáncer de hígado?

El consejo dietético debe ser siempre individualizado, pero también existen recomendaciones generales para personas con cáncer de hígado que puedes empezar a aplicar:

  1. Consumir suficiente proteína diaria a través de alimentos ricos en este macronutriente
  2. Incorporar alimentos ricos en fibra para alcanzar una dosis diaria de 25-30g/ día (siempre y cuando no tengas diarrea)
  3. Elegir fuentes de grasa saludables (aceite de oliva, aguacate…) y otras ricas en omega 3 (pescados azules), frutos secos y/o semillas tipo chía o lino.
  4. Optar por fuentes de carbohidratos complejos (legumbres, tubérculos, cereales integrales, vegetales, fruta…).

No obstante, dependiendo de la sintomatología y otros factores puede ser necesario adaptar estos consejos a la situación existente.

Alimentos a reducir durante cáncer de hígado

Cuando se padece cáncer de hígado se debe eliminar o reducir el consumo de alcohol, ya que el alcoholismo crónico es una de las causas principales no víricas de la cirrosis. También es recomendable reducir el consumo de azúcares simples procedentes de dulces y bollería industrial, refrescos o bebidas carbonatadas, zumos industriales…, y el consumo general de alimentos ultraprocesados, priorizando aquellos frescos o mínimamente manipulados por la industria.

No obstante, hablamos de reducir y no de prohibir, ya que la clave está en la frecuencia de consumo y no debemos obsesionarnos con tener una alimentación perfecta, sino una más saludable en general.

Menú ejemplo en la dieta del cáncer de hígado

Cada persona es única y su alimentación debe adaptarse de forma individualizada. Sin embargo, te doy un ejemplo de menú diario que podría ser, a rasgos generales, compatible para una persona con cáncer de hígado. 

Desayuno: Café con leche sin azúcar añadido + tostadas de pan integral con aguacate y huevo

Media mañana: Requesón con almendras

Comida: Garbanzos con espinacas y bacalao + Fruta de temporada de postre

Merienda: Yogur con semillas de lino, kiwi y copos de avena integrales

Cena: Tortilla de patatas + Ensalada de verdura varias y aliño + Onza de chocolate alto % cacao (> 85%)

Según la fase de la enfermedad y la sintomatología presente, la elección de alimentos deberá adaptarse.

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